Autor
Claudio Rios [ Ver CV ]
Para revertir esta situación compleja no basta con ofrecer puestos remunerados medianamente, o hacer sentir que se debe estar agradecido por tener la posibilidad de trabajar.
En esta segunda parte seguiremos revisando una propuesta relacionada con un plan de incentivos que permita revertir la baja de puestos de trabajo y la escasez de mano de obra en el rubro panadero nacional.
Una secuencia recomendable para aplicar por los empresarios de las panaderías sería;
Marcar los objetivos: solo definiendo minuciosamente los objetivos del plan de incentivos los trabajadores lograran los resultados deseados, si fracasa la responsabilidad siempre será de la empresa.
Se debe iniciar resolviendo lo que se quiere lograr y definir prioridades, tales como aumento de productividad, aumento de ventas, disminución de pérdidas, cumplimiento con los horarios de salida del pan caliente, despachos a clientes, estándares de calidad de los productos, costos y otros objetivos.
Inmediatez del incentivo: se debe tomar en cuenta que el estímulo constante tiene mucho mejor efecto en los beneficiarios de los incentivos, no es lo mismo recibir un gran reconocimiento al final de cada año, que recibir periódicamente pequeños estímulos que retroalimentarán cada día a nuestro personal.
Adecuar los incentivos: Se debe conocer lo que le sirve al empleado y orientar en ese sentido el reconocimiento, así el estímulo será provechoso para la empresa y para el empleado.
Seleccionar los incentivos: La empresa debe seleccionar lo que puede hacer y lo que es ideal para las personas.
Publicar el plan de incentivos: La empresa debe darle valor a lo que hace y debe hacer explícito el esfuerzo que hace para beneficiar a sus trabajadores, el trabajador debe sentir y saber que es tomado en cuenta. (Sabemos que una segunda lectura del plan es un mayor beneficio para la empresa).
1.2.- Incentivos: son iniciativas que lleva a cabo la empresa con el objetivo de motivar a las personas y sean más eficaces, eficientes y que obtengan siempre los resultados que se necesitan.
Tenemos distintos tipos de incentivos:
1.2.1. Incentivos Económicos: Son incentivos efectivos, van directo al bolsillo del empleado, pero como empresa se debe elaborar un sistema de asignación que logre también beneficiar a la empresa, en el fondo lograr que el incentivo no sea costo y esto lo podemos lograr dando premios por rendimiento, productividad, ventas, cumplimiento de diversa índole (llegada a tiempo al trabajo, asistencia diaria, cumplimiento de horarios de producción). Al exigir cumplimiento de ciertos rangos numéricos medidos cada día, podemos establecer una relación matemática y comprobar que los incentivos son gratuitos debido a la ganancia que se produce al tener al trabajador cumpliendo a cabalidad su trabajo, incluso en algunos casos se gana dinero.
Comúnmente los incentivos económicos son:
1.2.2.- Incentivos motivacionales: Son los incentivos de reconocimiento logrando transmitir al personal que son importantes y que la empresa está pendiente del buen trabajo de sus colaboradores y manifiesta su gratitud con gestos humanos.
Ejemplos de incentivos motivacionales:
1.2.3.- Incentivos Pro-bienestar: Son incentivos que tiene que ver con el diario vivir del empleado, es muy importante que el trabajador vea que su empresa lo apoya en situaciones cotidianas especiales, logrando en el trabajador una sensación de protección que viene desde su empresa, lo cual valorará infinitamente y devolverá con fidelidad y compromiso la gestión realizada.
Ejemplos de incentivos:
La implementación de medidas para minimizar el problema de falta de personal, son factibles, pero hay que darse el tiempo y realizar un estudio serio para asegurar que las medidas a implementar no fracasen, lo que sería aún peor para la empresa.
Se garantiza que el ahorro de dinero es por defecto, ya que no habrá improvisaciones ni incumplimiento de los horarios de los procesos, estará siempre la mano de obra necesaria para llevar a cabo los procesos y procedimientos que permiten que el negocio funcione.